jueves, 15 de abril de 2010

miércoles, 14 de abril de 2010

Amor...amar?


Amor, ay! esa palabrita me ha estado persiguiendo estos últimos días, como hoy en la tarde le dije a una amiga: ¿no hay canción que no hable de amor?, y sí pues de una u otra forma el resultado final es el AMOR, esas 4 letras que filósofos, artistas, políticos, deportistas, intelectuales, teólogos, escritores y hasta científicos no pueden dejar de hablar, algo que es necesario para el ser humano, no sé cómo una simple palabrita hace que tu día sea el mejor y automáticamente en tu rostro aflore una sonrisa, o al contrario... sin ella, nuestro mundo es opaco y la soledad toma el rol de tu incondicional...sé que el amor tiene muchas connotaciones y uno no ama a todos de la misma manera, también sé que es inevitable ser víctima de este sentimiento, aja...víctima... sobre todo cuando este sentimiento nace en una pareja...
Haciendo una retrospectiva de mi vida amorosa encuentro que en verdad no he tenido muchas experiencias de amor, o relaciones de miles de años -como muchos amigos que conozco- pero creo que sí puedo decir que me he enamorado, y de esos amores que uno no busca, pero que cuando te das cuenta ya es demasiado tarde para dar vuelta y empezar a correr...
Ahora que recuerdo me percato que no sé cuando empecé a enamorarme, creo que fue poco a poco y veía que la mayoría del tiempo me la pasaba con él o tal vez cuando descubría que él tenía más defectos de los que yo pensaba, sin embargo no me importaba...
Las mujeres solemos ver el amor de una forma distinta que los hombres, quizá no todas, pero cuando una mujer se enamora, ay! no hay nada más que ocupe el tema central de sus días y para mí él era el protagonista, no había salidas donde yo no quería que esté, o momentos que quería compartir con él...
En el amor todo tiene su tiempo, al inicio todo es tan bello, tan lindo, hasta se sueña imaginando miles de cosas con esa persona, claro hasta que la realidad te baja de tus nubes y comienzas a darte cuenta que enamorarse implica mucho más que "vivir de cuentos con finales felices"...Bueno, así fue como empecé, mis días transcurrían y mi amor crecía, tal vez nunca se lo dije, pero mientras yo estaba con él era muy feliz y me costó mucho entender que cuando realmente amas a alguien no importa si escogen el camino más largo para llegar a casa pues lo importante no es llegar...sino caminar...
Cuando el amor está entre los dos, no importa si no tienes dinero, o si tus papás tienen un nuevo pleito, si tu mejor amiga ya no te busca como antes o los cientos de problemas en el trabajo...con él sentía que podía cambiar las cosas, pensaba que él sería esa persona quien te ayudará a remar para llegar segura, quien velará mis noches cuando esté agotada, quien buscará una solución a mis problemas, quien dará más de sí para simplemente hacerme feliz, esa persona quien con un abrazo tu corazón deje de latir y a la vez sigas más viva que antes...
Es un arduo trabajo describir lo que produce el amor, pero en esta búsqueda encontré que el ingrediente principal de mi amor era esa mutua necesidad que teníamos de contarnos todo, de hablar, pelear, reír, trabajar, jugar, coquetear, renegar, comer, estudiar, llorar, soñar...juntos!
Es así cuando la historia es muy bonita, pero una vez que acaba no hay tissues que alcancen, ni amigos que reemplacen, ni libros que leer, ni chocolates que devorar, ni canciones que cantar, ni sentimientos que buscar...cuando una historia de amor acaba, se puede decir que es el inicio de una nueva historia de amor que empezar...

lunes, 12 de abril de 2010

Días...


Hoy, creo que es el día preciso para revivir mi blog, no tengo tema, ni razón por la que escribo esta entrada, pero tengo ganas de olvidarme de todo y solo escribir...
Hay días en el que amaneces desanimado, sin fuerzas, sin esperanzas, sin ánimos, con sueño y ganas de no levantarte de la cama, donde las responsabilidades y preocupaciones se adueñan de tus pensamientos y tu mente se defiende neutralizando toda llamada al celular, alertas al nextel, mensajes a tu bandeja, zumbidos del msn, notificaciones de tu Fb y timbres a tu puerta, simplemente bloqueas toda llamada de atención del mundo exterior para sumergirte en tu propio yo y entablar una larga conversación contigo mismo para poder entender la vida: tu vida, esa serie de días llenos de cosas que hacer, personas que ver, trabajos que realizar, tránsito que evadir, horas que alargar, y cientos de rutinas intrascendentes que estamos acostumbrados a hacer, perdiendo quizá, el tiempo en cosas sin un verdadero sentido para nosotros...pues qué queremos de la vida, que nos gusta hacer o mejor dicho que nos llena; los días pasan y pasan, te vuelves más viejo y aun no encuentras el sentido a tu vida, la dirección, el rumbo, las metas que seguir, no sé pero hay días así en los que nada importa, y todo da igual, días negros o más bien sin color, en el que las ganas se perdieron, la motivación nos abandonó y los sueños nos dejaron; donde solo te encuentras tú y tu ser, ahí... solos, rodeados de muchas cosas, inertes, ja, esas cosas que no hablan, pero tampoco escuchan; no sé si lo mejor sea gritar y poner música para que puedas despejar la mente, de repente te provoca mirar el mar, llamar a un amigo, dormir hasta el otro día, pero ahora yo prefiero escribir, aunque sean absurdos, lo que sea, para poder evadir este día, evadir esta realidad que no me gusta...aunque mis gustos son muy relativos, y peor mis cambios de humor, creo que las mujeres sufrimos mucho de eso, pero admito que yo gano en un gran porcentaje a la mayoría de ellas, no sé que busco en mi vida, no sé aún a donde quiero llegar, muchas veces creí ir por el camino correcto, imaginé que era lo que quería, pero la vida se encargó de advertirme que por ahí no era, que el rumbo era otro, que las personas no eran las correctas; me puso rojo y me quedé en stop...pero y ahora qué: ya sé que por ahí no es, que esas cosas me pueden dañar, que los caminos anteriores no eran los mejores, pero entonces cuál es mi sentido, a dónde debo ir, qué debo buscar, hasta dónde debo llegar, porque la vida no se encarga de decirnos la respuesta, así nos evitaríamos tanto tropezar y al menos cuando nos toque un día como este, podremos saber qué seguir al día siguiente...y aun viene más, cuando ya sabes a donde ir, cuando encontraste el camino a donde quieres llegar, la vida sigue ahí como un bichito que con solo un picotazo te molesta una y otra vez, pues cuando tienes todas las ganas de cambiar, de seguir; las puertas se cierran, las personas huyen y los infortunios reinan...irónico tan vez, pero así es la vida, aunque con más desánimos que sonrisas, menos aciertos y más desdichas, pizcas de logros ante cimas de problemas, migajas de cariño por toneladas de hipocresías, ausencia de salud y abundante mediocridad, demasiadas personas y ni 5 amigos con quien contar...la vida es tuya y tuyas son las decisiones que vas a tomar para que el resto de días que te quedan no amanezcas más con esta insaciable soledad y deseando que este día se acabe ya!