Cuando repasas las cosas de tú vida, te das cuenta que todo es la suma de tus actos, son las consecuencias de lo que decidiste hacer o dejaste de hacer, lamentablemente esta es la vida, con sus abismos profundos y cimas altas, con mucha gente a tu alrededor y soledades interminables, con cosas sin acabar, palabras sin decir, dolores escondidos, lágrimas acumuladas, sonrisas creadas, sueños inalcanzables, esperanzas maduras, sentimientos encontrados, felicidades tenues, una y mil cosas más que pasan desde la punta de nuestros pies hasta el último cabello, pasan a veces sin pasar, a veces con mucho esfuerzo.
...La vida, a veces tratamos de hacernos otra, de crear una nueva historia, un mundo paralelo en el que si podemos, si amamos, si logramos, si alcanzamos, si tenemos, pero no vivimos...
Es tan paradójico la vida que no sabes si reír de pena o llorar de felicidad. Todo pasa dicen, las cosas cambian, pero creo que esa no debe ser la esperanza, uno debe vivir en las buenas; y en las malas seguir viviendo, mejorar, luchar y perseverar, porque sino nos volveríamos unos autómatas rutinarios que existen, pero no viven, que están pero no son, que hablan pero no sienten.
Creo que todas estas cosas no son excusas para dejarse morir, para pasar los días, para escuchar poco, arriesgarse menos y soñar demás.
Uno va, otro viene, todos pasan, pero quiénes quedan, el que ha crecido, que ha aprendido, el que ha llorado, el que ha reído, el que pecó, el que se equivocó, el que arriesgó y perdió, el que luchó y aún no gana, el que murió y sigue viviendo.